sábado, 8 de octubre de 2011

Y un día...

Y un día desperté del letargo en el que estaba, descubrí que podía salir de la oscuridad. No me acechaba aquella sombra nefasta, aunque su presencia estaba ahí, la podía sentir pero ya no me intimidaba porque había entendido que solo era eso, una sombra que se había alimentado de la mediocridad de otros para quebrarme.... Esa sombra no cayó en la cuenta a tiempo, que me había fortalecido a costa de ella, de su ferocidad, de manera sigilosa. Había ganado la primera batalla en esa guerra por seguir mi camino hacia lo imposible....